Álvaro Giménez Sarmiento, director de Pulse, sabe que en el imaginario del espectador se encuentran instauradas las estructuras narrativas de las películas en las que se investigan asesinatos. Tanto, que hace un tiempo pareció que el género se agotaba, del mismo modo que este año parece haber resucitado con la serie True Detective y, en nuestro cine, con La isla mínima, de Alberto Rodríguez.

Así, Pulse, en el más difícil todavía del formato corto, cuenta cómo a finales de 2008, a las afueras de Kiev, apareció el cuerpo sin vida de Anna Skobalski, una joven de apenas 14 años de edad. El hallazgo del cadáver inicia una investigación policial para dar con el autor del crimen.

Pero, como decíamos, el autor sabe que su espectador tiene cultura visual suficiente en este género, por lo que sintetiza todo el recorrido narrativo mostrándonos una serie de capas visuales y sonoras que dan buena cuenta de todos los elementos de una investigación policial: desde las fotografías del cadáver de la niña, hasta imágenes de las cámaras de seguridad de las salas de interrogación de la comisaría, pasando por cintas en las que se recogen las declaraciones de los familiares. Uno a uno, pasan delante del espectador todos los indicios, y este tan solo debe componer la pieza, echando mano, una vez más, del imaginario de género.

Álvaro Giménez Sarmiento ha dirigido múltiples programas de televisión, spots de publicidad y formatos para nuevos soportes. Pulse (2013) es su penúltimo cortometraje después de Pernocta (2004) y Luminaria (2005) y antes de Elena Asins-Génesis, recién premiado con el Premio de la Crítica en el Festival de Cortometrajes de Aguilar de Campoo. En Feelshorts, puedes encontrar el corto dentro del especial de cortos de ficción candidatos a los Goya.

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