Oírse es la primera película de David Arratibel, un fascinante largometraje documental de 2013 con premios en Alcances y el festival de Cine Novísimo.

A través de las experiencias de los tres protagonistas del documental, Oírse habla de los acúfenos, un problema tan antiguo como la propia humanidad, que los egipcios definían como el mal del oído encantado y que la civilización grecorromana asociaba a trastornos cerebrales o depresivos.

Un día, Albaro comenzó a oír un ruido, una especie de pitido que su oído percibía pero que no respondía a ningún estímulo exterior. Ese sonido no le abandonaba, día tras día, y Albaro necesitaba saber cuál era el origen de esos ruidos. Así que dio con otras dos personas con el mismo problema: también Gotzone y Elena empezaron un día a oír unos sonidos que nunca les han abandonado. Personas que escuchan sonidos a los que buscan explicaciones existenciales y para quienes la manera de evitarlos y encontrar el silencio es, paradójicamente, el ruido.

El músico John Cage (el hombre que “compuso el silencio”), estaba obsesionado con el silencio y visitó una sala anecoica (una cámara que absorbe los sonidos) para poder experimentar el silencio total. Una vez dentro, afirmó que sí oía ruidos, un sonido más agudo y otro más leve. Los expertos le explicaron que uno de esos sonidos era el que produce la electricidad en el sistema nervioso, y que el otro era el sonido de la sangre circulando por sus venas. John Cage extrajo como consecuencia, tras esta experiencia, que el silencio no es acústico, sino que se trata solamente del abandono de la intención de oír.

El documental analiza a través de la experiencia de los tres personajes, el fenómeno de los acúfenos, la lucha contra el ruido y el miedo de la sociedad al silencio, la puerta al mundo interior.

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