La semana pasada os hablábamos del estupendo documental El mismo amor, los mismos derechos, que realiza una retrospectiva histórica por los movimientos sociales en la lucha LBGT en Argentina. Esta semana, nuestra mirada sigue en Latinoamérica, esta vez en Cuba, donde la evolución en la lucha por la libertad sexual no ha resultado tan satisfactoria como en aquel país.

Si en el documental de Rodrigo H. Vila se ejemplificaba la lucha por los derechos homosexuales a través de la lucha por la Ley de Matrimonio Igualitario, en Mamis la directora Virginia Fuentes centra el foco en la maternidad.

Violeta, que con 50 años tiene una hija de 27 y tres nietos, nunca quiso ser madre, pero, cuando quedó embarazada por accidente, lo único que le impidió abortar fue la insistencia de su madre porque tuviese a su hija, para que así esta dejara de ser lesbiana. Del mismo modo en que ocurría en la venezolana Pelo Malo (Mariana Rondón), donde una madre se niega a que su hijo se alise el pelo y se acicale, porque eso le hace más gay, mientras su hijo tan solo quiere estar guapo para que su madre le quiera.

Pero Mamis, una coproducción España – Reino Unido – Cuba, también habla de las parejas como Tamara y Yoana, que siempre quisieron ser madres y tener los mismos derechos legales sobre el bebé.

Hasta el año 1997, la homosexualidad en Cuba estaba penada por la ley y solo a partir de 2008 el pueblo cubano está autorizado a marchar contra la homofobia cada 17 de mayo. Ese día la comunidad LGBT puede festejar su orgullo por las calles de la Habana, pero ¿qué hay del resto?

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